
Estaba debajo de un frondoso árbol, con hermosas hojas verdes. La luz se filtraba como pasada por un colador. La sensación era de quietud.. de gratitud.. de seguridad.. de amor. Ví una chispa de luz blanca.. tan blanca que me cegaba. A pesar de su inmenso brillo, la seguí. Volé hacia ella y me perdí dentro. No podía diferenciar mi cuerpo en tan grandiosa luz. Era hermosa, era infinita y estaba llena de amor. Conversaba con esta luz y aunque no escuchaba convencionalmente una respuesta, la sentía en mi corazón. Creo que me dormí allí un momento pero no estoy segura. Agradecí por lo que me sentía atribuída. Estaba muy cómoda yo allí y empezaba a acostumbrarme a tan íncreible confort. Mas en un descuido, aquella chispa de vida se alejo de mi y se devolvió al lugar del cual había venido. La ví alejarse y la seguí. Me transporté tan rápido como pude pero frené de golpe al ver que era la luz al final del tunel. Así.. lentamente me devolví. Observé mi cuerpo tranquilo sobre mi cama y regresé la mirada buscando aquel destello pero ya no estaba. Entonces sentí que caía desde una gran altura y desperté sobresaltada.
No comments:
Post a Comment